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Antecedentes Las tierras bajas del nororiente de Guatemala albergaban algunos de los centros políticos más complejos de la civilización Maya del clásico, incluyendo la gigantesca ciudad de Tikal. Actualmente, los guatemaltecos comentan que 100% del departamento del Petén está cubierto por patrimonio cultural prehispánico. Otros vestigios de la civilización prehispánica Maya se encuentran por todo el país en forma de sitios arqueológicos (actualmente considerados sitios sagrados por los Maya), cuevas y lugares de peregrinación espiritual. Mientras que el pueblo Maya continuo teniendo grandes poblaciones, tradiciones culturales fuertes y habilidades lingüísticas en las tierras altas, la región del Petén ha recorrido un camino muy diferente. En períodos prehispánicos antiguos y coloniales, el Petén fue habitado por grupos Mayas de las tierras bajas, los cuales hablaban los lenguajes Itzaj y Mopan, ambos derivados del Maya Yucateco. Los descendientes de estos grupos habitan actualmente el Petén, sin embargo, estas dos etnias Mayas son las más afectadas por la influencia de los llamados ladinos. Desafortunadamente, aunque los líderes de la comunidad trabajan en la regeneración del lenguaje y espiritualidad, actualmente hay muy pocos oradores de Itzaj con vida. Es posible encontrar un poco más de oradores de Mopan que de Itzaj. Estos últimos son parte de sólo una pequeña fracción de la población local. Casi deshabitado hasta el año 1970, la población del Petén consiste actualmente de dos grupos dominantes: Ladinos y Maya Q’eqchi’ (emigrando desde la región Alta Verapaz hasta el sur). Con nuevas comunidades esparciéndose rápidamente a través de la región, los restos arqueológicos que antes se encontraban escondidos en la profundidad de la selva, ahora se localizan más cerca de las pequeñas comunidades. La pobreza en el Petén es extrema. Los trabajos son escasos y los terratenientes ricos, con granjas ganaderas y poseen un alto porcentaje de la tierra disponible. Simultáneamente los peteneros conocen perfectamente el valor de los artefactos de los Mayas del Clásico en el mercado negro. No sería exagerado decir que actualmente cada sitio importante en el Petén ha sido saqueado en cierto nivel, ya sea por personas locales, recogedores de chicle o xate, o como era más común en 1980 y 1990, por grandes bandas de hombres que trabajaban para patrones que tenían conexiones en el mercado de arte de Norte América y Europa. |