Show de títeres en Yucatán

Antecedentes

La península de Yucatán en México tiene un increíble patrimonio Maya. Los conquistadores españoles que llegaron en el sigo XVI encontraron una región altamente poblada y bulliciosa, dotada de poderosos centros de comercio como Tulum. Desde la subordinación hecha por los conquistadores españoles, la población local Maya ha mantenido a menudo una relación tensa con aquellos de descendencia europea. A mediados del siglo XIX, esta tensión estalló en la Guerra de las Castas, un conflicto en gran parte entre la gente Maya y los mestizos de clase media y alta en los estados de Yucatán y Quintana Roo.

Más recientemente, la gente Maya en Yucatán ha estado desilusionada al igual que otros descendientes Mayas de la región. Durante el período colonial, las poblaciones Mayas fueron desalojados forzosamente de la tierra que trabajaban como agricultores para su subsistencia; el motivo del desalojo fue el de establecer haciendas productoras de cultivos como agave (para producir henequén). Sin alternativas económicas, muchos no tenían otra opción que convertirse en trabajadores en lo que alguna vez fueron sus tierras, forzados a una relación compleja de dependencia al sistema de la hacienda. Posteriormente, debido a la disolución de muchas haciendas, los sistemas de tierra comunal (ejidos) fueron implantados de tal forma que las comunidades rurales pudieron regresar a la subsistencia agrícola. Sin embargo, hoy en día gran parte de la población Maya esta absorbida por el sistema regional económico; debido a esto, muchos no quisieron o no pudieron regresar al estilo de vida en el cual no hay salarios. A pesar que la economía de la península de Yucatán ha crecido exponencialmente en la última generación, particularmente en la costa de Quintana Roo y la ciudad metropolitana de Mérida en el estado de Yucatán, las oportunidades de trabajo en áreas rurales siguen escasas. Muchos Mayas Yucatecos han emigrado a las grandes ciudades de México o Estados Unidos en busca de salarios, dejando algunas comunidades casi completamente careciendo hombres entre los 16 y 60 años.

Aunque el Maya Yucateco es hablado por un alto porcentaje de gente Maya, en la península de Yucatán hay cierto rechazo a denominarse “Maya.” Muchos se refieren a ellos mismos como campesinos, identificándose por su posición económica en lugar de su identidad étnica. Aunque el patrimonio cultural Maya, en sitios como Chichén Itzá y Uxmal, es mundialmente apetecido como destino turístico, la población rural rara vez reconoce que las tierras sin excavar en sus ejidales son las mismas que fueron meticulosamente restauradas en los parques arqueológicos. Aquí lo saqueos no son tan prominentes como la simple destrucción de restos arqueológicos a través de desarrollo y urbanización. En las regiones rurales también es común ver paredes de jardines hechas de piedras cortadas de bloques removidos de sitios arqueológicos sin protección. En la península de Yucatán el valor de los restos del pasado compite con los desarrollos modernos.